Acto institucional reunió a la comunidad en un espacio de reflexión, sanación y compromiso con la paz
En el marco del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, la Policía Metropolitana de Valledupar llevó a cabo un acto conmemorativo orientado a honrar a las víctimas, acompañar a sus familias y fortalecer el compromiso institucional con la memoria histórica y la construcción de paz.
Valledupar. En desarrollo de esta jornada institucional, coordinada por el Grupo de Derechos Humanos de la Policía Nacional, se realizó un encuentro que integró a familiares de víctimas, autoridades, personal uniformado y no uniformado, así como a integrantes de la Policía Cívica de Mayores, en un espacio diseñado para la reflexión, el recogimiento espiritual y la sanación emocional. Durante la actividad, se adelantó un momento espiritual guiado por un representante de la Iglesia, seguido de una fogata simbólica de sanación, en la que los asistentes expresaron sentimientos, recuerdos y mensajes como acto de memoria y esperanza.
En este contexto, el coronel Germán Alexander Gómez Aranguren, comandante de la Policía Metropolitana de Valledupar, indicó que estos espacios permiten dignificar a las víctimas, reconocer su legado y fortalecer los lazos de solidaridad entre la institución y la comunidad. Asimismo, reiteró el compromiso permanente de la Policía Nacional con la protección de los derechos humanos, la convivencia y la construcción de paz en el territorio.
Como parte del acto simbólico, se desarrolló “El Paso de la Llama”, donde los asistentes encendieron velas en memoria de sus seres queridos, en un ejercicio colectivo que representó la luz de la dignidad, la unión y la esperanza. De igual manera, se llevó a cabo un minuto de silencio en honor a las víctimas, seguido de intervenciones institucionales que resaltaron la importancia de mantener viva la memoria y promover escenarios de reconciliación.
Finalmente, se realizó la entrega de recordatorios representados en cactus, bajo el mensaje “La vida que prevalece”, símbolo de fortaleza, resiliencia y capacidad de florecer en medio de la adversidad, reafirmando que la vida y la esperanza permanecen aun en los contextos más difíciles.

