Mujeres Arhuacas rechazan atentado a su Cabildo Gobernador y exigen respeto a su gobierno propio

 

A través de pronunciamientos oficiales y movilizaciones pacíficas, el Pueblo Arhuaco rechazó categóricamente el atentado armado perpetrado el pasado 28 de octubre de 2026 contra su Cabildo Gobernador y Representante Legal, Zarwawiko Torres Torres, cuando transitaba con su esquema de seguridad por la vía El Palmar, en el corregimiento de Azúcar Buena.

Las autoridades indígenas señalaron que esta agresión no es un hecho aislado, sino una grave amenaza contra su gobierno propio, la integridad de su territorio ancestral y su pervivencia cultural conforme a la Ley de Origen. Advirtieron, además, que el ataque reabre profundas heridas históricas al cumplirse 36 años del secuestro y asesinato de tres de sus líderes en 1990 —entre ellos el padre del actual gobernador—, crimen reconocido como de lesa humanidad.
​En este mismo sentido, las lideresas y mujeres arhuacas, agrupadas en la Confederación Indígena Tayrona (CIT), repudiaron el hecho y recordaron su mandato ancestral de cuidar la vida y «enfriar la tierra» para restablecer el equilibrio roto por la violencia y la crisis climática.

A su vez, rechazaron de forma contundente las declaraciones públicas de la señora Katia Ospino y aclararon que nadie externo a sus espacios legítimos de decisión puede atribuirse la representación de las mujeres arhuacas ni utilizar su nombre sin su autorización para lanzar acusaciones contra sus autoridades.
​Frente a esta grave crisis, la comunidad arhuaca urgió al Presidente de la República a intervenir directamente para poner fin a seis años de incertidumbre jurídica mediante el reconocimiento formal de su autoridad legítima.

Asimismo, exigieron a la Fiscalía General de la Nación celeridad en las investigaciones, a la Unidad Nacional de Protección (UNP) el restablecimiento e intensificación inmediata de las medidas de seguridad para el Cabildo Gobernador, y solicitaron el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo y de la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos a fin de evitar la vulneración reiterada de sus derechos colectivos e individuales.