Se disfrazó de indigente para buscar a su hija, pero la encontraron muerta

Lynda Michell, de 15 años, había desaparecido el pasado 30 de noviembre cuando salió de su vivienda en Bogotá. Su mamá Nathalie Amaya  inició una intensa búsqueda que se extendió por más de un mes en San Bernardo, un peligroso sector donde finalmente la joven fue hallada muerta. La valiente madre se adentró en la zona haciéndose pasar por una habitante de calle.

“Decidí cambiar mi aspecto físico, envolverme en una cobija de un animalito, de una mascota, para que tuviera muy mal olor; triturar mucho carbón, manchar mi cara y entrar con pitillo, talcos, tapas, dentro de ese lugar y esconderme para que ellos sintieran que yo hacía parte de ese mundo. Así lo hice cada noche, y el lugar donde siempre me sentaba fue la esquina donde encontraron el cuerpo de la niña, como si tal vez ella siempre me dijera que llegara ahí a descansar, o a escuchar, no lo sé. Así fue todos los días, desde el día 3 de diciembre”, dijo la mujer a Noticias Caracol.
“Lo que hacía siempre era mirar cada movimiento, cada persona, cada comprador, cada taquilla, cada tienda, cada consumidor, cada carreta, todo lo que sintiera que fuera a llevarme a ese lugar o a ella. Para no levantar sospechas entre los expendedores de droga compraba para poder estar ahí adentro, pero nunca consumí nada”, recuerda.
Poco a poco se ganó la confianza de varios habitantes de calle, quienes le dieron detalles sobre la muerte de su hija y los presuntos responsables. Y fue ella misma quien identificó a los autores del hecho, luego de ser capturados por las autoridades. Se trata de tres sujetos miembros de la banda criminal ‘Tasmania’, conocidos con los alias de ‘Andrés, ‘Chepe’ y ‘Juan Carlos’.
El cuerpo sin vida de Lynda Michelle fue encontrado días después de su desaparición en San Bernando, donde al parecer la joven habría ido para recuperar un celular que le habían robado. Lynda fue apuñalada en varias ocasiones, según las investigaciones de la Fiscalía los agresores pensaron que estaba muerta, la metieron en bolsas negras y la arrojaron desde el tercer piso de una vivienda hacia una casa que está a punto de ser demolida.
El cadáver fue traslado a Medicina Legal, allí permaneció varios días sin ser identificado pese a que la madre de la joven fue varias veces a preguntar si había algún cuerpo con las características de su hija. Fue hasta el pasado 31 de diciembre cuando le realizaron la prueba de ADN y se confirmó que se trataba de la menor. Las exequias de Lynda Michelle se llevaron a cabo el pasado 8 de enero.