La solidaridad de los cesarenses se convirtió en alimentos, agua, medicamentos y elementos de primera necesidad que fueron recolectados, organizados y enviados para atender a las familias damnificadas.
La solidaridad volvió a ser protagonista en el departamento del Cesar. En una jornada que reunió el corazón y la voluntad de cientos de ciudadanos, comerciantes y diferentes sectores de la comunidad, fueron recolectadas y enviadas casi 30 toneladas de ayudas humanitarias destinadas a las familias afectadas por el terremoto registrado en Colombia.
Esta iniciativa fue desarrollada mediante una articulación entre el Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.° 1, en apoyo a la Décima Brigada, y la Gobernación del Cesar, con el respaldo decidido de los cesarenses, quienes se sumaron a esta causa para extender una mano amiga a quienes hoy más lo necesitan.
Durante la jornada fueron reunidos alimentos no perecederos y elementos de primera necesidad, entre ellos arroz, atún, agua, productos de aseo personal, medicamentos, gasas y otros insumos esenciales, que serán destinados a las comunidades damnificadas.
Soldados que también ponen sus manos al servicio de Colombia
Detrás de cada tonelada enviada hubo un trabajo silencioso, pero fundamental: el de los soldados del Batallón de Apoyo de Acción Integral y Desarrollo N.° 1, quienes participaron activamente en las labores de recepción, organización, clasificación, empaque y embarque de las ayudas humanitarias.
Con disciplina, compromiso y vocación de servicio, los uniformados pusieron nuevamente sus capacidades al servicio de los colombianos, haciendo posible que cada donación recibida pudiera convertirse en una ayuda real para las familias afectadas.
La primera jornada de envío marca así un paso importante dentro de esta iniciativa, que busca continuar movilizando la solidaridad del departamento. El Banco de Alimentos permanece disponible para recibir nuevas donaciones de quienes deseen sumarse a esta causa y contribuir a aliviar las necesidades de los damnificados.
Desde el Cesar, una vez más, la solidaridad demuestra que no conoce fronteras. Casi 30 toneladas de ayudas humanitarias son hoy el reflejo de un departamento que decidió ponerse la mano en el corazón y ayudar a sus hermanos colombianos.
