Abigeato sigue azotando al sector ganadero del Cesar

El abigeato continúa siendo una de las principales amenazas para el sector ganadero en Valledupar y el departamento del Cesar, con un aumento alarmante de robos y extorsiones. La situación ha generado preocupación en ganaderos y autoridades locales, quienes han intensificado esfuerzos para combatir este flagelo.

El coronel Alex Durán, comandante de la Policía Metropolitana de Valledupar, reconoció la preocupación del sector ganadero y aseguró que el robo de ganado es uno de los delitos que más preocupan en la región. «Estamos trabajando con los finqueros en la revisión de sus sistemas de seguridad, incluyendo cámaras y tecnología», indicó el oficial.

Para combatir el abigeato, se han intensificado los operativos en las zonas más afectadas, en coordinación con el Ejército Nacional y los ganaderos. Se busca mejorar las medidas de seguridad en las fincas, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad y radios de comunicación.

El Gaula, unidad especializada en extorsión y crimen organizado, también se ha sumado a la lucha contra el abigeato, con el objetivo de disminuir la incidencia de estos delitos y devolver la tranquilidad a los ganaderos.

Pese a los esfuerzos, el problema se ha incrementado, especialmente en las zonas rurales, donde la presencia de grupos delincuenciales es más notoria. Los finqueros se han visto obligados a reforzar sus propias medidas de seguridad, incluyendo la contratación de seguridad privada y la instalación de más equipos de vigilancia.

«No solo tememos por nuestros animales, sino también por la seguridad de nuestras vidas», afirmó un ganadero, quien prefirió no revelar su nombre por temor a represalias.

En los últimos días, la Policía Metropolitana de Valledupar recuperó 14 semovientes bovinos que habían sido hurtados en Codazzi, Cesar. Los animales fueron encontrados en un camión que era conducido por un hombre que fue capturado.

Este mes, la policía también recuperó cinco semovientes en un predio del corregimiento de Nuevas Flores, en San Diego, Cesar.

El abigeato, junto con la extorsión, se ha convertido en una de las principales amenazas para el sector ganadero, afectando no solo la economía, sino también el bienestar de los ganaderos y sus familias.