Cicloruta está acabando con el comercio en La Novena

Mas de 30 locales se encuentran desocupados en la carrera Novena, los comerciantes culpan a la cicloruta, anuncian más cierres.

 

¨La cicloruta nos está quebrando, mis ventas han bajado en un 70 por ciento, el negocio ha ido diezmando poco a poco, la lucha por sostenerlo es muy grande”, manifiesta Carlos Maestre, propietario de Todo Queso, una tienda tradicional de Valledupar ubicada en la carrera Novena.

El clamor es de todos los comerciantes ubicados en este sector que desean ser escuchados, la ´Novena´ ha sido tradicionalmente una las vías más importantes de Valledupar, donde el comercio impera, restaurantes, boutiques y almacenes de variados estilos hacían de esta, una arteria apetecida por los vallenatos.

A finales del 2015, en la administración del ex alcalde Fredys Socarrás Reales, como parte del Programa Ciudades Sostenibles y Competitivas, se construyeron 3.1 kilómetros de ciclorutas que abarcaba la carrera Novena y la calle 17. La señalización con adoquines y conos y separadores fue entregada justo antes de la finalización del periodo del mandatario con un costo de 1.253 millones de pesos.

Pese a las protestas de los propietarios de negocios, que vaticinaron que quebrarían, si la cicloruta fuera instalada, hoy el tiempo les da la razón, ya que sólo en la carrera novena entre las calles 17 hasta la ‘fuente luminosa’, existen más de 30 locales desocupados, una situación poco común, tratándose de una vía en un solo sentido que cruza la ciudad, preferida por muchos transeúntes.

“Las ventas han bajado mucho desde que se hizo la cicloruta, además de que afeó la ciudad, a partir de ese momento todo empezó a volverse un caos en la Novena porque los clientes que vienen en su carro, no tienen donde parquear, los agentes de tránsito los tienen acosados, si parquan un momento la grua se lleva los vehículos y si parquean lejos, la inseguridad los asalta”, replicó Rosario Orozco otra de las afectadas.

Indicó que la cicloruta no ha cumplido su propósito, ya que son pocas las bicicletas que pasan, pero sí se ha convertido en un problema porque los motociclistas toman esa vía como alternativa y las carretillas con ventas ambulantes, produciendo serios accidentes a los peatones, “aquí lo que menos pasa es bicicleta”, ratificó la comerciante.

Rosario Orozco pide al actual alcalde, Augusto Ramírez Uhía que quite la cicloruta pronto antes que haya más negocios cerrados teniendo en cuenta que la mayoría eran generadores de empleo y ahora sólo sobreviven.

Pese a que el mandatario, prometió quitar las ciclorutas, manifiesta no poder actuar hasta no tener claridad judicial, ya podría haber incurrir en un detrimento patrimonial. En este momento se espera la decisión de un fallo judicial frente a varias acciones populares instauradas por ciudadanos.

La comunidad espera que esta importante vía sea recuperada por el bien del comercio y de la ciudad.

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