Rafael Manjarrez reveló anécdotas inédita de Rafael Escalona en el conversatorio en el centenario del maestro
Por: Juan Carlos Travecedo
El cantautor, presidente de SAYCO y destacado exponente de la música vallenata, Rafa Manjarrez, fue uno de los protagonistas del conversatorio ‘La Grandeza de Escalona’, realizado en la Biblioteca Rafael Carrillo Lúquez con motivo de los 100 años del nacimiento de Rafael Escalona Martínez.
Ante un auditorio atento y emocionado, Rafa Manjarrez compartió recuerdos personales, historias poco conocidas y reflexiones sobre quien calificó como ‘La máxima figura de la composición vallenata de todos los tiempos’.
Uno de los momentos más llamativos de la jornada fue cuando relató cómo logró construir una amistad cercana con Escalona durante los años en que trabajó en Barranquilla.
Recordó que cada vez que el maestro llegaba a la ciudad ponía a su disposición el vehículo asignado por la empresa donde laboraba, un gesto que consideraba un honor.
Entre risas, narró una anécdota ocurrida poco después de haberse casado. Contó que una noche de intenso aguacero Escalona llegó inesperadamente a su apartamento acompañado de varias personas. Sin dudarlo, él y su esposa cedieron al maestro la única habitación con aire acondicionado.
Sin embargo, al amanecer tuvieron que viajar a Riohacha por compromisos laborales y salieron sin despertarlo.
Horas después recibió una llamada del propio Escalona, quien le reclamó amistosamente por haberlo dejado solo en el apartamento.
La historia tuvo un desenlace tan particular como divertido.
Temiendo que el maestro se marchara molesto, Rafa Manjarrez pidió que dejaran a la vista una caja de whisky que había quedado de su matrimonio. La estrategia funcionó. Horas más tarde le informaron que Escalona se encontraba de excelente humor y que incluso había preguntado por una segunda caja que también permanecía guardada.

Otra de las anécdotas que despertó el interés del público estuvo relacionada con la grabación de la canción ‘Esperanza’. Manjarrez contó que al momento de registrar el tema recordó parcialmente una estrofa inédita que años atrás le había enseñado un amigo cercano del compositor.
Como no logró recuperar el texto completo, decidió terminarla con versos de su propia inspiración.
La preocupación lo acompañó durante semanas debido al profundo respeto que sentía por la obra de Escalona.
Finalmente aprovechó una visita al maestro en una clínica de Bogotá para confesarle lo sucedido y pedirle autorización.
La respuesta de Escalona quedó grabada para siempre en su memoria: lejos de molestarse, le expresó plena confianza en su criterio como cantautor y restó importancia al incidente, demostrando la generosidad y grandeza que lo caracterizaban.
Durante el conversatorio, Manjarrez también recordó el enorme liderazgo que ejerció Escalona dentro de SAYCO. Relató que cuando el maestro llegaba a una asamblea de autores, su presencia transformaba completamente el ambiente. «Llegaba Escalona y eso era suficiente», expresó, al recordar el respeto que inspiraba entre varias generaciones de compositores colombianos.
Igualmente compartió una divertida historia sobre una de las célebres confrontaciones gremiales entre Escalona y el compositor Romualdo Brito. En medio de una asamblea, una carta enviada por Escalona fue leída públicamente ante todos los asistentes. Desde sus primeras líneas, el maestro desplegó el ingenio y el humor que lo distinguían, provocando sonrisas entre quienes escuchaban.
Otro de los aspectos destacados por Rafa Manjarrez fue la audacia creativa de Escalona. Recordó cómo en épocas mucho más conservadoras se atrevió a escribir expresiones, escenas y palabras que nadie más hubiera utilizado en una canción vallenata, legitimándolas con la fuerza de su talento y de su prestigio artístico.
Finalmente, el presidente de SAYCO resaltó que el verdadero legado de Escalona trasciende las anécdotas. Según afirmó, ningún compositor ha logrado igualar su capacidad para describir paisajes, personajes y acontecimientos cotidianos con una precisión poética extraordinaria.
«En tres palabras decía lo que a cualquiera de nosotros nos tomaría páginas enteras contar», manifestó Rafa Manjarrez, al destacar obras emblemáticas como ‘La Creciente del Cesar’, ‘Onda Herida’ y ‘Jaime Molina’.
La intervención de Rafa Manjarrez se convirtió en uno de los momentos más emotivos del conversatorio, permitiendo que el público conociera no solo al inmortal compositor de clásicos vallenatos, sino también al amigo generoso, al dirigente gremial respetado y al ser humano excepcional que fue Rafael Escalona.
A cien años de su nacimiento, las historias compartidas por Rafa Manjarrez confirmaron que el legado del maestro sigue vivo en la memoria colectiva de los colombianos y en cada acorde de la música vallenata.

