Muchos colombianos nos encontramos estremecidos al darnos cuenta de lo vulnerable que somos frente a las catástrofes naturales y otras circunstancias que aún persisten en la realidad y contexto de la Nación.
El fuerte terremoto ocurrido en el Pacífico el pasado 10 de agosto nos ha dejado sin palabras; pero también dejó al descubierto los diversos factores que vive la Colombia profunda de los Territorios cuyos efectos a causa del abandono y la centralizacion historica de la administracion publica golpean de forma diferencial la vida de los ciudadanos entre Departamento y otro.
El contexto socioeconómico de los lugares epicentro de estas catástrofes naturales, se vuelven fundamentales a la hora de evaluar riesgos e implementar acciones que mitiguen sus efectos, y por su puesto la fase de reconstruccion; pero habra zonas que simplemente se construiran, por que sera esta una oportunidad para visibilizar las condiciones infrahumanas de muchas de las comunidades abandonadas en el Departamento de Choco como el Alto y Bajo baudò, la Region del darien y las zonas rurales de San Jose del palmar epicentro de este terremoto.
La zona del pacifico Es un contraste entre urbes con acceso a muchos de los bienes y servicios del Estado y otras muy apartadas de difícil acceso; y con una alta presencia de grupos armados en constante lucha por el control territorial de zonas en disputa.
Hasta hace menos de una semana el Presidente de la República estaba tomando posesión en la ciudad de Cali , como simbolo de un nuevo inicio marcado por la descentralizacion de la adinistracion publica al igual que la oportunidad para reivindicar a nuestras fuerzas armadas por los distintos atentados de los cuales han sido victima; hoy el centro vuelve a ser Cali, pero esta vez por los desoladores panoramas, muchas zonas en ruinas, y las historias de vida y supervivencia clamando una intervencion urgente del Estado y todos los organismos internacionales, para salvar vidas entre los escombros y girar la mirada de todos hacia este territorio.
Sin lugar a dudas implicará para este nuevo Gobierno un esfuerzo enorme al igual que a la sociedad en General , afrontar la fase de reconstruccion que implicara, un trabajo conjunto y en articulacion con algunos organismos de cooperacion internacional; pero sin olvidar saldar deudas históricas en lugares tan apartados donde el Estado le ha sido imposible llegar e instalarse.
En medio de tantas historias, a traves de las redes sociales de muchos activistas, que con fervor se han unido a la causa colectiva de ayudar a nuestros compatriotas, tambien hemos tenido la oportunidad de conocer las condiciones habitacionales y de vida comunitaria de los pueblos originarios de esta zona del pais , mostrandonos el panorama complejo, pero que con el mayor entuciasmo por sus comunidades sus lideres han decidido salir a las ciudaddes capitales en busca de ayudas para su gente como es el caso de los indigenas de Wounaan, Emberá y Awá quienes sufrieron destrucción de viviendas ancestrales y sumado a la inexistencia de servicios básicos en zonas de difícil acceso fluvial. Es evidente que Estas condiciones dificultan la entrega por parte del gobierno y otros organismos da la Cadena humanitaria que desde las grandes ciudades se proyecta entregar.
Ante la desesperacion se antepone la esperanza, que bajo los escombros renazca la reconstruccion y la restauracion emocional de quienes lo han perdido casi todo; que con la la unión, solidaridad, prudencia y sobretodo que las acciones no acentúen la polarización producto de los últimos escenarios de confrontación política.
JOSE LUIS BLANCO CALDERON
Master en Derecho
