Aprendices e instructoras del Centro Biotecnológico del Caribe representaron al departamento en el encuentro nacional que reunió a las 33 regionales del SENA para fortalecer la formación gastronómica, el intercambio de saberes y la preservación de las tradiciones culinarias del país.
La riqueza gastronómica, la tradición y el talento del Cesar hicieron parte de SENA Cocina 2026; el encuentro nacional que durante tres días reunió en Riohacha, La Guajira, a aprendices, instructores y expertos culinarios de las 33 regionales del país, con el propósito de fortalecer la formación gastronómica, promover el intercambio de conocimientos y exaltar la diversidad cultural que caracteriza a Colombia.
La Regional Cesar estuvo representada por una delegación del Centro Biotecnológico del Caribe – CBC, integrada por instructoras y aprendices que llevaron al escenario nacional la esencia de la cocina tradicional del departamento. Durante el acto inaugural, la delegación rindió homenaje a la identidad cultural cesarense con la participación del tradicional traje de las piloneras, una expresión patrimonial que simboliza las raíces, la historia y el folclor del territorio.
El director regional (e), Eudes Zapata Sanjuan, destacó que este tipo de escenarios permiten fortalecer la formación integral de los aprendices y consolidar espacios de intercambio entre las diferentes regiones del país.
«SENA Cocina representa una oportunidad para aprender de las tradiciones gastronómicas de Colombia, intercambiar experiencias y fortalecer las competencias de nuestros aprendices e instructores. Participar en este encuentro también es una forma de preservar nuestra identidad cultural y proyectar el talento del Cesar en escenarios nacionales que promueven el conocimiento, la innovación y el orgullo por nuestras raíces», afirmó.
Además de las demostraciones culinarias, la programación incluyó conferencias, talleres y paneles académicos liderados por reconocidos chefs nacionales e internacionales, entre ellos Freddy Pertuz, de Colombia, y Edvaldo Caribé, de Brasil. Los participantes también profundizaron en temas relacionados con cocinas tradicionales, técnicas ancestrales de cocción, procesos de fermentación y tendencias gastronómicas que fortalecen los procesos de formación profesional.
Uno de los momentos más importantes del encuentro fue la socialización de experiencias y saberes entre las regionales, permitiendo que aprendices e instructores conocieran nuevas técnicas, ingredientes y formas de preservar el patrimonio culinario colombiano, reafirmando el papel de la gastronomía como un puente entre la cultura, la innovación y el desarrollo de los territorios.
El cierre del evento estuvo marcado por las muestras gastronómicas de cada regional, donde el talento de los aprendices quedó reflejado en preparaciones inspiradas en los sabores, ingredientes y tradiciones de sus departamentos. Para la Regional Cesar, este escenario representó una oportunidad para demostrar la calidad de su proceso formativo y continuar posicionando la cocina como una herramienta para preservar la identidad cultural y generar oportunidades de desarrollo.
