Las voces femeninas del vallenato continúan encontrando nuevas formas de conectar y emocionar al país. Y hay una mujer que tiene claro cómo hacerlo, una artista que hoy atraviesa uno de los momentos más sólidos y auténticos de su carrera.
Con la expresión: “Jesucristo, qué felicidad tiene mi corazón” y las lágrimas desbordadas por el cariño y respaldo que se hizo evidente en una masiva caravana que recorrió las calles de Valledupar, la artista vallenata Ana del Castillo presentó oficialmente “X Amor a Mí”, su nuevo trabajo discográfico, una producción con la que la cantante reafirma su lugar como una de las voces femeninas más influyentes del género.
La artista estuvo acompañada por miles de seguidores que, el pasado jueves 14 de mayo, se volcaron a las calles de la capital del Cesar para respaldar este nuevo capítulo musical. El recorrido de la caravana inició a las 2:00 de la tarde desde el Parque El Viajero y culminó en la emblemática Plaza Alfonso López, escenario donde Ana, visiblemente emocionada, agradeció el cariño de su público y demostró cómo la música ha tocado su vida y la ha transformado.
“X Amor a Mí” ha sido definido por la propia artista como una producción que habla del amor propio, las heridas emocionales, las despedidas, la fortaleza y la capacidad de levantarse después del dolor. Todo ello, sin perder la fuerza interpretativa, la espontaneidad y la autenticidad que han convertido a Ana del Castillo en un fenómeno musical y digital dentro del folclor vallenato.
“Para amar a los demás, primero debemos empezar por nosotros mismos, porque si no, queda un tierrero, no queda nada. Con todo mi amor, para mis seguidores”, expresó la artista con la naturalidad y cercanía que la caracterizan.

El álbum está conformado por 15 canciones y cuenta con la participación de reconocidos compositores y cantautores del género, entre ellos Fabián Corrales, Marcos Díaz, Roland Valbuena Jr., Andrés Pana, Luis “Lucho” Alonso y, por supuesto, el inolvidable Omar Geles, entre otros. Además, este trabajo se convierte en el tercer álbum de estudio de la artista, luego de El Favor de Dios (2022) y Con Fuerza (2024).
Entre los temas que integran la producción se destacan Dios no me deja, Perdiste la batalla, Ahora te toca a ti, Tú y yo, Mírame, Pa’ qué volver, Eche pa’ acá y Voy a buscar de Dios, esta última, una canción que ha ocupado un lugar especial en el corazón de la intérprete y que, según confesó en diferentes entrevistas, logró tocar sus emociones.
Precisamente, “Voy a buscar de Dios” se ha convertido en una de las canciones más significativas del álbum por el mensaje de vulnerabilidad y fe que transmite. Ana del Castillo aseguró que este tema representa esos momentos en los que, pese a la fortaleza que una persona pueda aparentar, también existen inseguridades, caídas y heridas internas que requieren reconstrucción espiritual.
“Porque uno es fuerte, pero también se desmorona; también se cae, se levanta y se sacude el polvo para que Dios lo bendiga de nuevo, porque a veces uno se llena de inseguridades”, expresó la cantante al referirse a esta canción.
La artista incluso interpretó parte de la letra durante una entrevista, dejando ver el componente íntimo y emocional de la producción: “Para ver si el dolor que habita en mí por fin ya se detiene. Voy a buscar su amor para que su perdón pueda sanar en mí lo que me duele”.
Este proyecto también deja ver a una artista mucho más consciente de su momento profesional, conectada con sus seguidores y enfocada en consolidar una propuesta sólida dentro del vallenato actual.
El lanzamiento simultáneo de las 15 canciones en plataformas digitales y redes sociales convirtió el estreno en tendencia, generando miles de reacciones de seguidores que destacaron la evolución artística de Ana del Castillo y la honestidad con la que comunica sus emociones.
Comentarios como el de Alejandra Barbosa reflejan el respaldo hacia este nuevo proyecto musical: “Hay personas que hacen música por sonar y otras que hacen música para transmitir algo real, y sinceramente este proyecto se siente demasiado genuino”.
De igual manera, Marta Medina destacó la propuesta audiovisual del álbum: “El concepto visual de este trabajo es una joya. La lleva a sus raíces y eso es lo que la gente ama de Ana: su autenticidad”.
Con esta producción y el masivo respaldo presenciado en la mítica Plaza Alfonso López, Ana del Castillo continúa construyendo una trayectoria que ha sabido abrirse espacio en un género históricamente dominado por hombres, logrando conectar con nuevas generaciones sin desligarse de la esencia del vallenato.
Talentos y logros como estos son reconocidos por el Gobierno del Cesar, pues se trata de iniciativas artísticas que fortalecen, proyectan y engrandecen el folclor vallenato, patrimonio cultural de la humanidad que representa la identidad, el sentimiento y la memoria musical de nuestra región.
Así, el Cesar continúa escribiendo su historia al ritmo del acordeón.
