Nabusimaque un viaje a la memoria del corazón de la Sierra Nevada
Por Yanitza Fontalvo Díaz
Abrir las páginas de un libro es vivir una nueva experiencia. Con curiosidad leí el libro Nabusimaque: entre hábitos y mantas, de mi colega Renato Laino Marchena quien de niño vivió una infancia distinta. A los siete años fue llevado desde Santa Marta por una religiosa para estudiar en la misión que realizaron los sacerdotes capuchinos en Nabuimaque en el corazón de la Sierra Nevada que tenia un propósito noble, evangelizar con la fe católica a los hermanos mayores, indígenas Arhuacos que reacios por sus creencias tradicionales en la naturaleza, la madre tierra muchos permitieron que sus hijos estudiaran y se formaran a regañadientes hasta que fueron expulsados del territorio en 1982 luego de 60 años de permanencia.
Pero seguro a muchos de los que recibieron esa educación la aprovecharon para salir adelante es el caso de Renato Laino que estudió con pequeños indígenas y varios menores de escasos recursos, aprendió de su cultura, y pese a lo que muchos podrían pensar no reniega de sus estancia en ese lugar, ni de sus labores de pastoreo y oficios propios del campo que le tocó hacer, sino que recuerda lo bueno que recibió cuando a la monja que lo extrajo de su hogar del lado de su madre, la llama el ángel y está agradecido de los sacerdotes y de las experiencias y anecdotas que vivió en ese entorno tan distante.
Gracias Renato Laíno que a través de este libro nos llevo a esa época olvidada que de paso enlaza con la historia de Pueblo Bello y Valledupar de los años 70 y 80.
Es un documento desde la memoria, desde lo profundo de su alma un viaje al pasado junto al niño Cierra la puerta esto es de alguien aquí Renato que hoy como un aporte a nuestra cultura se convierte en periodista y escritor.

