Unidad de Restitución de Tierras (URT) presentó los beneficios que la comunidad indígena Ette Ennaka de Magdalena y Cesar obtendrá con la sentencia de restitución que fue fallada a su favor

·   La Dirección de Asuntos Étnicos de la entidad se reunió con los integrantes del Resguardo Issa Oristunna, que en castellano significa “nueva esperanza”; y los asentamientos Ette Butteriya-Nara kajmanta-Itti Takke y Diwana de Magdalena y Cesar, y resolvió dudas acerca de lo que les corresponde como beneficiarios de restitución.
 . Con el apoyo de un intérprete de la comunidad, la Unidad de Restitución de Tierras (URT), entidad adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, llegó hasta el Resguardo «Chimila»- Issa Oristunna, ubicado en el municipio de Sabanas de San Ángel, Magdalena, y realizó la socialización y entrega simbólica del territorio, ordenadas a través de una sentencia a favor del pueblo Ette Ennaka.
La responsable de la Dirección de Asuntos Étnicos de la URT, Sally Mahecha, señaló que la entidad llegó hasta el territorio para establecer las afectaciones generadas por la violencia, y emprender la ruta de atención dispuesta para estas poblaciones. “La recolección de información le permitió al equipo caracterizador definir qué tipo de medidas se pudieran aplicar en procura del restablecimiento al goce efectivo de los derechos territoriales de estas comunidades”, afirmó la Directora.
En 1994, el pueblo Ette Ennaka sufrió las consecuencias de la violencia, pues los grupos guerrilleros y las AUC tuvieron influencia en la zona. Esta situación recrudeció los señalamientos y desencadenó el desplazamiento de gran parte de la población, hacia las actuales comunidades Nara Kajmanta, Itti Take y Diwana, ubicadas en los departamentos de Magdalena y Cesar.
La primera medida adoptada por el Juzgado Cuarto de Descongestión Civil del Circuito Especializado en restitución de tierras de Santa Marta fue la de amparar y restituir los derechos territoriales que le asisten al Pueblo Ette Ennaka (Chimila) respecto del Resguardo Chimila o Cacahueros – en adelante Issa Oristunna; los asentamientos Ette Butteriya y Nara Kajmanta, en el departamento de Magdalena; e Itti Takke y Diwana, en el departamento de Cesar, los cuales fueron afectados por la violencia.
Para la protección de la propiedad colectiva y la consecuente seguridad jurídica del territorio, las autoridades ordenaron culminar con el proceso de ampliación, restructuración y saneamiento del Resguardo Issa Oristunna, así como medidas de acceso, interconexión y tránsito con el asentamiento Ette Butteriya, ubicado en Sabanas de San Ángel (Magdalena).
El cabildo mayor del Resguardo Issa Oristunna, Jorge Ariza, afirmó que la comunidad quedó complacida con la socialización de la sentencia. “Quedó claro el alcance de las ordenes, las entidades responsables y la necesidad de concertación previa entre las autoridades gubernamentales e indígenas, como elementos fundamentales para la materialización de la sentencia”, aseguró el Cabildo Mayor .
En el encuentro se dio a conocer la restitución de derechos territoriales llegó a los pueblos ubicados en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, especialmente en las cuencas vecinas y circundantes del Ariguanicito, Fundación, Nabusímake y la Ciénaga Grande de Santa Marta; y hacia el sur, desde las cuencas de Ariguaní, El Copey, Caracolicito y Bosconia.