En 2020 fueron excluidas 3.780 víctimas falsas del Registro Único de Víctimas (RUV)

Así lo divulgó en su reporte anual la Dirección de Registro y Gestión de la Información de la Unidad para las Víctimas. Esta dependencia también cerró la vigencia con la entrega del Mapa de Victimización, contemplado en el numeral 5.1.3.7 del Acuerdo de Paz.

La Dirección de Registro y Gestión de la Información de la Unidad para las Víctimas, desarrolla su misión en dos líneas: la administración, operación y funcionamiento del Registro Único de Víctimas y la coordinación de la Red Nacional de Información, en donde se integran los sistemas de información de la entidades con el fin de analizar y proponer ajustes a la implementación de la política de víctimas.

En ese sentido, esta dirección durante el 2020 creó una respuesta sólida reduciendo en el 97 % el rezago, es decir que el Registro Único de Víctimas no tiene atrasos y las declaraciones se están valorando en tiempo real. En la actual vigencia se han generado cerca de 70.444 actos administrativos de valoraciones individuales.

De igual manera, de acuerdo con el director de Registro, Emilio Hernández, la Subdirección de Valoración y Registro ha cerrado el año cuadruplicando las formaciones ante el Ministerio Público: “Cerramos con 917 formaciones, lo que nos permite tener una puerta de entrada a las víctimas mucho más fortalecida”. De igual manera, “hemos cumplido con la valoración de más de 72 mil personas de eventos masivos, y hemos cumplido con más de 70.400 declaraciones valoradas en eventos individuales”.

“El equipo de sentencia consolidó más de 3.000 sentencias de restitución de tierras atendidas, y hemos mejorado la oportunidad de respuesta de sujetos colectivos en un 96 %”, añadió. Se han tramitado cerca de 51 solicitudes de inscripción en el RUV de sujetos colectivos.

De otro lado, la Subdirección Red Nacional de Información cierra el año con más de 538 Planes Operativos de Sistemas de Información aprobados, permitiendo el fortalecimiento de los sistemas de información las entidades territoriales.

El director Hernández también indicó que se cumplió con las ocho mediciones que impactan directamente en la focalización de la oferta por parte del Estado y, en consecuencia, la calidad de vida de las víctimas. Se destacan: la superación de situación de vulnerabilidad, la subsistencia mínima y el indicador de goce efectivo de derechos. Asimismo, se construyó un modelo integrado robusto que permite mejorar los modelos de ubicación y contactabilidad con las víctimas del conflicto mejorando el método técnico de priorización.

Otro de los grandes aciertos de esta dirección, a juicio de Hernández, ha sido la creación de visores que permiten establecer el Mapa de Victimización de forma geográfica. Se destaca que la construcción de dicha herramienta fue contemplada de manera específica en el punto 5.1.3.7 del Acuerdo Final como fuente de información e instrumento de reconocimiento y memoria histórica de los hechos acontecidos con ocasión del conflicto. También se resalta la georreferenciación de los bienes que administra el Fondo para la Reparación a las Víctimas.

(Fin/AVA/LMY)