La restitución llegó al hogar de dos familias campesinas, víctimas de los paramilitares en Cesar

El Tribunal Superior de Cartagena resolvió la solicitud de restitución hecha por la Unidad de Restitución de Tierras (URT) a favor de las familias. Estos hogares, ahora, gozan de los terrenos que les habían despojado.

Una mujer víctima del conflicto armado en Cesar, a sus 88 años de edad, regresó a sus tierras despojadas por causa de la violencia, luego de que un magistrado de restitución de tierras fallara una sentencia a su favor.

Con esta decisión la víctima, quien fue asistida por la Unidad de Restitución de Tierras (URT), adscrita al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, gozó de un trato especial, preferencial y prioritario, no solo en el escenario de la reparación integral de sus derechos, sino en todo lo concerniente a la reparación, entendiendo esta como medidas de asistencia y protección.

El predio está ubicado en la vereda Buena Vista, perteneciente al municipio de Becerril, y su extensión es de 32 hectáreas. Este fallo favoreció a la solicitante Ana Fuentes y a su núcleo familiar, que ahora trabajan tienen en la parcela 13 La Estrella.

El abandono de las tierras por parte de la familia sucedió en el año 2003, por causa de hechos atribuido a las Autodefensas, quienes cometieron una serie de asesinatos, desplazamientos y hurtos en la zona.

Según el expediente Hugues Manuel Rodríguez Fuentes, conocido también como el comandante Barbie, aparece en el organigrama en donde también se encuentran oficiales como el lugarteniente del exjefe paramilitar alias Jorge 40 y jefe de finanzas del llamado frente Mártires del Cesar de la AUC. Su poder criminal quedó demostrado en la época, luego del asesinato de la jueza de Becerril, Marilys Hinojoza.

El Tribunal de Cartagena también ordenó la restitución de los predios ubicados en la vereda Casablanca, perteneciente al municipio de Becerril, Cesar. Allí se encuentra Rafael, un campesino que en la época de la violencia había sido desplazado por integrantes del Bloque Norte de las AUC.

El restituido afirmó que habitó y trabajó de manera pacífica en las parcelas antes descritas, hasta septiembre de 1996, año en el que se desplazó a Bogotá por los constantes enfrentamiento entre el Ejército y La Guerrilla.

En 1998 regresó, pero el 3 de julio de ese año es asesinado un hijo suyo, razón por la cual viajó a Bogotá. Posteriormente se desplazó a Venezuela, en el año 2002, y regresó a Colombia el 21 de febrero de 2006.