Coca, hayo de los indígenas

Reportaje gráfico Hernando Vergara
El Poporo es un elemento que hace parte de la tradición ancestral de los hermanos mayores, indígenas pertenecientes a las etnias wiwa, Arhuaca, kogui y kankuama. Coca o hayo, se siembra como un cultivo sagrado en el corazón de la sierra nevada de Santa Marta.
Los hombres mastican las hojas de coca y lo combinan con polvo de concha de nacar que se deposita dentro del  Poporo, es un ejercicio que realizan con respeto y orgullo, conservando su tradición hasta que llega el día de partir de la madre tierra. Al consumirla forman una bola de hojas de coca tostada y la introducen en su cachete para poco a poco ir sacando sus jugos. Utilizando un madero llamado sokunu, recogen del interior del calabazo el polvo de conchas tinturado con una flor amarilla llamada moroche, y lo mezclan con las hojas en su boca. Luego sacan el madero y restriegan la combinación de saliva, hojas húmedas y conchas contra la parte superior del calabazo, pintándolo poco a poco de un color amarillo verdoso, que con el tiempo crece en volumen. Incesantes, frotan el madero contra el poporo hasta que nuevamente sacan más polvo y repiten una y otra vez todo el proceso.

Se inician poco antes de cumplir los 13 años en una ceremonia que marca el paso de a infancia a la adultez, lo que les da la madurez para utilizar este calabazo seco, endémico proveniente de las entráñas de la Sierra Nevada.